Jo que noche

Habíamos quedado que me pasaría a recogerla del trabajo. Yo cierro la tienda a las 8, antes me pase por el sex shop para comprarle el "regalito", un vibrador de esos pequeñitos que te caben en cualquier sitio.
Pase por su curro. Estaba sola así que no pude más y le pedí que me dejara hacerle un "reconocimiento". Me pidió que esperara, se metió en el baño y salió con una faldita con volantes por encima de la rodilla, se quedo en la puerta de pie con las piertas entreabiertas y me pidió que lo comprobase yo mismo. Le pedí que se subiera la falda. Se había puesto unas minibraguitas que le dejaban ver el bello púbico superior. Comprobé con la mano que el resto estaba como a mi me gusta. No pude resistirme y se la comí en una de las mesas, estaba sabrosamente amargo, cuando empezaba a gemir y a estirarse en la mesa lo dejé. Teníamos que cenar y además no se había rasurado completamente.
Fuimos al pakistaní nuevo del barrio, nos pusieron en una mesa para cuatro pegados a una pared, en el local había bastante gente, pero no estaba demasiado lleno, pedimos poca comida y un buen vino. Pronto noté su pie descalzo que me acariciaba la entrepierna. Le di el regalito y le dije que hasta que no se corriera no podía comer.
Se alegró bastante al ver el vibrador. Se lo puso, fué un espectáculo, nadie se dió cuenta, aunque el camarero nos miraba de forma extraña. No se.
Después de la cena fuimos a tomarnos una copa a un bar de moda, donde meses antes ya "estrenamos" el baño. Me dijo "Ahora te toca a tí".

