jueves, febrero 22, 2007

Un picnic en el trabajo

Eran las 14:05 de la tarde, ya no quedaba nadie en el trabajo y llovía a cántaros. Lo había preparado todo para que resultara lo más cómodo posible. Estaba un poco nervioso.
Cerré la puerta, baje la persiana y apagué la luz como de costumbre, el almacen estaba iluminado solamente por la luz que entraba por las ventanas que daban a la calle.
Yo le había llamado para que viniera a probar el único "ángulo muerto" que había a salvo de las miradas de la gente de la calle.
Estaba tardando y yo aproveché para últimar los detalles. Puse cajas con material que nos pudieran servir de sillas o de apoyo y una lona en el suelo por si nos echabamos al suelo. Calculé las alturas, las distancias para estar cómodos y para no hacer demasiados ruidos.

Al fin llegó. La recibí con una rosa y un beso apasionado. Sin duda ella me respondió con otro más apasionado y más caliente. Ella siempre da más, me tiene muy mal acostumbrado.
Le expliqué el plan y tras comprobar que todo estaba bien se arrodilló ante mi y sin mediar palabra me sacó el miembro y se lo metió de un golpe en su boca. Me lamió un buen rato pasando de la polla a los huevos, acariciando el escroto y el orificio anal como sólo ella sabe y cuando más me estaba gustando se levantó, se puso sobre una de las cajas, se levantó la falda y apartando el tanga me dijo, "te he traido tu comida". Con una sonrisa comí y bebí hasta saciarme. Su flujo tiene un sabor fantástico, agridulce, pero más dulce que agri. Delicioso.
De vez en cuando mirábamos a la calle para ver si alguien miraba, la gente paseaba por la calle con sus paraguas a un ritmo acelerado. Alguien se habia parado junto al cristal protegiendose de la lluvia, pero no miraba hacia adentro, sino hacia la calle. Lo que no se es si escuchaba, supongo que no.
Al rato ya no nos preocupábamos, lo utilizamos todo, el suelo, la fotocopiadora, la carretilla. Fué una tarde apasionada. Una dieta sabrosa.
A las 4 salimos a tomarnos el café. Ella volvió al trabajo y yo subí la persiana, como cada tarde a las 5.

domingo, noviembre 26, 2006

Jo que noche


Habíamos quedado que me pasaría a recogerla del trabajo. Yo cierro la tienda a las 8, antes me pase por el sex shop para comprarle el "regalito", un vibrador de esos pequeñitos que te caben en cualquier sitio.
Pase por su curro. Estaba sola así que no pude más y le pedí que me dejara hacerle un "reconocimiento". Me pidió que esperara, se metió en el baño y salió con una faldita con volantes por encima de la rodilla, se quedo en la puerta de pie con las piertas entreabiertas y me pidió que lo comprobase yo mismo. Le pedí que se subiera la falda. Se había puesto unas minibraguitas que le dejaban ver el bello púbico superior. Comprobé con la mano que el resto estaba como a mi me gusta. No pude resistirme y se la comí en una de las mesas, estaba sabrosamente amargo, cuando empezaba a gemir y a estirarse en la mesa lo dejé. Teníamos que cenar y además no se había rasurado completamente.

Fuimos al pakistaní nuevo del barrio, nos pusieron en una mesa para cuatro pegados a una pared, en el local había bastante gente, pero no estaba demasiado lleno, pedimos poca comida y un buen vino. Pronto noté su pie descalzo que me acariciaba la entrepierna. Le di el regalito y le dije que hasta que no se corriera no podía comer.
Se alegró bastante al ver el vibrador. Se lo puso, fué un espectáculo, nadie se dió cuenta, aunque el camarero nos miraba de forma extraña. No se.

Después de la cena fuimos a tomarnos una copa a un bar de moda, donde meses antes ya "estrenamos" el baño. Me dijo "Ahora te toca a tí".

viernes, noviembre 10, 2006

LA CITA

He quedado. Esta noche nos la vamos a pasar provocandonos.
Una buena duchita, los huevos y el culo bien rasurados y perfumados, afeitado extra, su colonia preferida y un jueguete sorpresa que le voy a regalar y a pedir que use en público (discretamente pero en público).
Estoy excitado, le he pedido que se rasure también, que lleve minifalda y que no se ponga bragas, que se ponga una blusa y sin sujetador. Generalmente obedece, aunque no siempre, le gusta verme cabreado y que le castigue. (nada de violencia)

Iremos a cenar y luego no se, el azar....

lunes, noviembre 06, 2006

Cine, cine, cine, cine


Acabo de pasar un largo fin de semana sólo, tremendamente sólo.
Me ha dado tiempo a repasar, verga en mano, lo mejor de mi colección de cine erótico, Russ Meyer, Tinto Brass, Walerian Borowczyk (pronunciado “Boroffchick”) David Hamilton y Just Jaeckin. Como es sabido el mejor cine erótico (que no porno) se hizo en los 70. Mis preferidas son La Bestia de Borowczyck, Emmanuelle 2 de Giacobetti , The image (the punishment of anne) de Radley Metzger e Historia de O de Jaeckin.
El cine erótico es sugestivo, relajante, creativo y sano. Qué más se puede pedir.
Aunque hay mucha filmografía muy buena y otra muy muy curiosa también te puedes encontrar con cine malísimo, pero bueno, en este siglo, descubrir lo bueno y lo malo de un género tan dificil y abandonado es toda una aventura.
Por cierto se aceptan sugerencias y se intercambia información sobre este género.

martes, octubre 24, 2006

La partida de tenis



Estuve este fin de semana con mi amiga MªAngeles en su chalet y con nuestras respectivas. MªAngeles es una gran jugadora de tenis, tiene una pista. Yo soy un pésimo jugador. Me retó a una partida. No hubo color.
Mientras tanto nuestras chicas se fueron de compras para la cena.
Perdí, por supuesto y tuve que pagarle con lo que mejor sabía hacer. Fué una apuesta que salió entre risas, pero una vez en la ducha (no tenemos secretos entre nosotros), con el calentón de la partida y el calentón de la apuesta.

Parecía una competició para ver quien era más chulo/a y quien aguantaba más el tipo.
Primero unos pellizcos, luego unas palmaditas al culo, unos pocos elogios, unos besitos, unas caricias y ya estaba todo en marcha. Mientras nos dabamos un pico le acaricié en monte de venus. Ella inclinó el pubis hacia mi mano y me metió la lengua en la boca. El resto fué un torbellino de sucesos. Acabé haciéndole una de las mejores mamadas de mi vida y ella por cortesía me masturbó como hacía tiempo no se lo había hecho a un tío (según ella).

Total una buena partida y un buen fin de semana.

martes, octubre 17, 2006

EL JUEGO


Como ya comenté, estoy preparando un juego de mesa erótico para jugar con amigas/os.
Estamos en plena elaboración.
Partimos de 3 premisas.
Deberá tener varios niveles, para poder jugar con más o menos carga erótica.
Tiene que ser divertido.
Y tiene que estar bien hecho. Pruebas originales, picantes, atrevidas...

Hemos pensado en hacer una especie de Oca, aunque hay otras opciones, como hacer una especie de "beso, verdad o atrevimiento" o una simple ruleta.

Habrán "premios" (das o recibes placer) y "castigos", con pruebas de sumisión, humillació y sado (siempre muy light).

Estamos un poco bloqueados porque son demasiadas decisiones.

Esperamos propuestas. Seguro que vosotros habeis jugado alguna vez o habeis imaginado situaciones que nos pueden aportar buenas ideas.

viernes, octubre 13, 2006

Una noche memorable (y2)

Le dije: ¿Quieres que me masturbe? Tengo la polla en la mano, me estoy chupando la mano y empiezo a tocarmela. Estoy excitadísimo. Puedo hacer lo que tu quieras. Que quieres que haga?
Ella se sorprende un poco. Me dice que se ha tumbado en la cama y que quiere que me la siga tocando. Le pido que apague la luz y que se quite los pantalones. Lo hace. Se está tocando por debajo de las bragas y eso me pone aún más cachondo. Yo me acaricio los huevos y sigo chupandome la mano para que sea más fácil y más placentero. Le vuelvo a preguntar que si quiere que haga algo especial.
Comenta que tengo una voz diferente (toma, claro) y me dice que se está acariciando el clítoris y me pregunta que si alguna vez me he metido el dedo en el culo. Le digo que si que si quiere que lo hago. Lo hago y ella me contesta que está excitadísimaa, que se está metiendo dos dedos y que le está gustando mucho. Yo tengo la polla que parece que me va a reventar. La respiración de ambos es entrecortada. Le encanta escuchar mis gemidos.
Continuamos así un buen rato, pellizcandonos los pezones, metiendonos los dedos, parece que estemos juntos.
Al rato yo acabé y ella un poco después. Fué nuestra primera vez y fué maravillosa.
Nos despedimos con un beso. Lo tenemos que repetir y os recomiendo que lo practiqueis.